Tal y como estaba previsto, el pasado día 16 de Noviembre de 2008 cogimos la mochila, los bordones y el bocadillo y nos preparamos para una jornada de convivencia scout en la naturaleza; el objetivo: Cruzar el Pinsapar, en la Sierra de Grazalema, entre las localidades de Grazalema y Benamahoma con un recorrido de 12 Kms. Un lugar único en el mundo donde conviven especies propias de nuestras latitudes con otras que parecen salidas de algún relato de las estepas rusas.

El Pinsapar

A las 8 y media de la mañana nos concentramos en la verja del muelle, cerca de la parada principal de Transportes Generales Comes y allí embarcamos en el autobús aquellos que vivimos en el Casco Antiguo de Cádiz, después de una breve parada frente al Hospital Puerta del Mar para recoger a los habitantes de extramuros, partimos hacia la localidad de Benamahoma. 53 personas entre Socios, familiares y simpatizantes componían la expedición.

LLegamos a Benamahoma alrededor de las 10:30 y ya nos esperaban Winetow (Manolo), Albardela (Belén) y sus hijos, ya que residen en la cercana ciudad de Ubrique. Poco tiempo teníamos pero el suficiente para tomar un rápido café. Algunos miembros de nuestra Asociación se quedaron en el pueblo, tales como Tamia (MªAngeles) y Mangosta (Monchi) con sus hijos, Micro y su familia y Pepe Moreno y Victoria; los demás subimos de nuevo al autobús para cubrir el corto trayecto entre Benamahoma y Grazalema, punto de inicio de nuestro sendero. Por el camino recogimos a Burgaillo (Alvaro) en los llanos del Campo.

LLegada y permisosA las 11:00 horas llegamos a una antigua cantera situada a unos 500 metros del cruce entre la carretera de Grazalema y Zahara de la Sierra, luego de cumplir con los requisitos administrativos necesarios para acceder al área protegida del Pinar, comenzamos la ascensión en dirección al Puerto de las Cumbres. LaEl ascenso subida se realiza por un empinado sendero entre pinos que va internándose en la Reserva del Parque Natural Sierra de Grazalema, desde él podemos disfrutar de unas magníficas vistas del pueblo de Grazalema y su presa. Al cabo de unos minutos de ascensión comienzan los primeros síntomas del ejercicio físico: Calor, sudor, jadeos y... risas. Unos mejor y otros peor, pero todos ascendimos en 45 minutos al Puerto de las Cumbres (1280m). Al legar Puerto de las cumbresarriba nos azotaron unas fuertes ráfagas de viento de levante y tuvimos que abrigarnos rápidamente para no enfriarnos. La vista es impresionante alrededor y no podemos negarnos a hacernos algunas fotos con el pico del San Cristobal (1555 m.) a nuestras espaldas. Un visitante inesperado también hizo su aparición, se trataba de una cabra montesa que, a modo de guardián, nos vigilaba desde las laderas de la Sierra del Pinar. Siguiendo el sendero, unas veces hacia arriba y otras hacia abajo, nos dirigimos hacia el bosque de pinsapos.

PinsaparCuando nos adentramos en el bosque, todos nos dimos cuenta de que algo había cambiado. Enormes árboles de gran altura, zonas umbrías y sombra, setas de todas clases y esa humedad característica que hace de este lugar un sitio idóneo para que estos ejemplares, algunos centenarios, pervivan aquí comoEl almuerzo testigos de unas épocas glaciares ya olvidadas. dentro ya de esta espesura paramos para tomar un poco de energía. Batidos, zumos, aperitivos y algún bocadillo hicieron que se recuperara el aliento y pudiéramos continuar. pudimos comprobar algunos de los destrozos causados por los últimos temporales de viento, unos cuantos de esos árboles centenarios, retorcidos y rotos, yacian tumbados en el suelo. Pasamos también algunas torrenteras imaginándonos como corre el agua cuando llueve, ya que este lugar es dónde más precipitaciones se registran en la Península Ibérica aunque se concentren en solo unos cuantos días.

La comidaSobre las 2 de la tarde llegamos al puerto del Pinar (1000 m.), un lugar bucólico en donde un prado verde y la sombra de algunas encinas nos recibieros para tomar la comida. Cada uno se concentró en sus propias viandas y luego de dar cuenta de ellas se comenzaron a producir los típicos intercambios: Albardela (Belén) y su "salchichón de la Zona", Leon (Mario) sacó una petaquita con Ron Miel, Burgaillo (Alvaro) un pequeño termo con Café y muchas cosas más. Desde allí podíamos contemplar las hermosas crestas de la Sierra del Pinar con su cota más alta, El Torreón (1654 m.), pico que fue ascendido el pasado año por algunos miembros de la Asociación.

Comenzamos el tramo más fácil, todo cuesta abajo 500 metros de desnivel, pero a la vez más largo y tedioso, 5,5 Kms de recorrido. A través de un pequeño arroyo seco al principio y luego por una pista forestal; curva tras curva, fuimos bajando hasta llegar a la Fuente del Nacimiento, en Benamahoma, donde algunos se refrescaron en las limpias aguas de esta fuente natural.

Luego de reencontrarnos con los compañeros que se habían quedado en el pueblo y comprobar que habían realizado una pequeña excursión por un sendero que, junto al rio, desciende hasta la localidad de El Bosque; a las 18:30 embarcamos de nuevo en el autobús que nos devolvió a nuestra ciudad de Cádiz. Por el camino algunos aprovecharon para tomarse una siesta a modo de merecido descanso tras un día repleto de ejercicio, convivencia, anecdotas y espíritu scout en familia.

Foto de Grupo