La guerra civil española (1.936-1939), dividió el territorio nacional en dos zonas separadas por una línea que aproximadamente iba desde el Pirineo aragonés pasando por Huesca, Teruel, Segovia, Madrid, Toledo, Extremadura y Granada hasta Marbella en la costa del Mediterráneo en la provincia de Málaga. Esta línea divisoria se estabilizó en diciembre de 1936 y, con algunas modificaciones, se mantuvo hasta principios de 1939. La zona territorial situada al oeste de esta línea, quedó dominada por las fuerzas que se denominaron nacionales y se llamó zona nacional; la zona territorial del este, quedó ocupada por las fuerzas de la República y se llamó zona republicana.

Las fuerzas de la República conservaron Madrid y la zona nacional se encontró desconectada de la capital de la nación.

La Asociación de los Exploradores de España, que estaba extendida por toda la geografía española, tenía la Comisaria General en Madrid. Las Comisarias Provinciales y Agrupaciones Locales de los Exploradores de la zona nacional, se encontraron desvinculadas de la Comisaría General.

Para remediar esta situación y mantener activo el Escultismo en esta zona, se crea en enero de 1937 una Comisaria General Provisional de los Exploradores de España con sede en Granada, ocupando el cargo de Comisario General Provisional, el experto Explorador D. Victor J. Jiménez y Malo de Molina con un rico historial Scout desde su ingreso en la Asociación en junio de 1923 a la edad de ocho años.

La constitución de esa Comisaria se comunica, por escrito, a las más altas autoridades del Gobierno formado en la zona nacional y a la oficina Internacional del Escultismo en Londres.

De esta Comisaria General Provisional dependían: Comisaria Territorial para Galicia y León, con sede en La Coruña, Comisaría Provincial de Asturias, Comisaria Provincial de Valladolid, Comisaría Provincial de Huelva, Comisaría Local de Melilla y Comisaría Regional de Canarias.

Las restricciones que imponía la guerra civil, aunque mermaron las actividades escultistas en la zona nacional, no fueron obstáculo para que se celebrara un Campamento Nacional en el mes de julio de 1937 que, dado que era Año Santo Compostelano, se celebró en Santiago de Compostela, Asistieron cerca de 300 Exploradores de las provincias de Asturias y León, de las Agrupaciones de El Ferrol, La Coruña, Marin y Vigo y representaciones de las provincias de Zaragoza y Granada.

Bajo la dirección del Delegado de los Exploradores de España para Santiago de Compostela, el santiagués D. Gumersindo Rey Busto, que realizó una ardua y eficaz labor, el Campamento fué organizado por los Exploradores Compostelanos con la colaboración de sus hermanos los Exploradores Coruñeses y se instaló en el Campo de la Choupana a un kilómetro aproximadamente del centro de la ciudad por la carretera de Pontevedra, donde hoy está el hospital Gil Casares.

El mando del Campamento estaba a cargo del Comisario Local de los Exploradores de La Coruña, D. Angel Rebollo Vizcaino.

El día 21 por la tarde, se realiza la ceremonia de inauguración del Campamento presidida por el Comisario Territorial de los Exploradores para Galicia y León, el Coronel de Infantería D. Oscar Nevado de Bouza, con la asistencia de la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Santiago con su alcalde D. Manuel García Diéguez, el Capitan de Ingenieros señor Cancelo en representación del Comandante Militar de la plaza, el Deán de la Catedral de Santiago D. Salustiano Portela Pazos y otras autoridades.

En el edificio destinado para Reformatorio de Menores situado al lado del Campamento se monta una exposición de trabajos manuales realizados por los Exploradores.

El domingo 25, día de Santiago Apóstol, los miembros del campamento asisten por la mañana a la misa del Peregrino y ganan el Jubileo, desfilando a continuación por las calles de la ciudad.

Por la tarde asisten en la plaza del Obradoiro al desfile de las Fuerzas Armadas que se habían trasladado a Santiago para ganar el Jubileo.

El día 29 por la mañana en el local de la Archicofradía del Apóstol Santiago el deán de la Catedral D. Salustiano Portela Pazos, le impone la medalla conmemorativa del Año Santo Compostelano, a la Bandera de la Agrupación de los Exploradores de Oviedo, que se ha trasladado desde aquella ciudad hasta Santiago en una marcha escultista a pie como penitencia y rogativa para que la guerra termine pronto.

Por la tarde, a las cinco, se clausura el campamento con asistencia de las autoridades que asistieran a la inauguración. El Comisario Territorial señor Nevado de Bouza pronunció unas emocionantes palabras, destacando el rasgo de los Exploradores asturianos por haberse desplazado a pie desde Oviedo y les felicitó por el acuerdo tomado por el Ayuntamiento de su ciudad de hacer figurar en el pendón de aquella el emblema de los Exploradores por la magnífica labor que vienen desarrollando.

Finalmente se cantó el himno de los Exploradores y el alcalde de la ciudad arrió la Bandera Nacional.

El Ayuntamiento obsequió con un lunch a los exploradores y estos hicieron obsequio de sus trabajos manuales e insignias de la Asociación a autoridades y público asistente.

Durante los ocho días que duró el Campamento, este fue visitado por numeroso público que admiró los trabajos manuales realizados por los Exploradores. Estos visitaban por las tardes la ciudad dándole un colorido especial a las calles compostelanas con sus vistosos uniformes.

Este fue el único Campamento Nacional de los Exploradores de España en la llamada zona nacional y el último que realizó a nivel nacional en España, la Asociación Patriótica y Nacional de los Exploradores de España